Cómo enfrentar a tu jefe sin ser despedido: 3 formas efectivas

Imagen: Pixabay por rawpixel

Decirle a tu jefe que está equivocado, puede ser interpretado por el común de los profesionales como un claro intento de suicidio. Pero para otros, llegar a ese nivel es un fiel ejemplo de capacidad para enfrentar los problemas, decir la verdad y aprender. Y eso no significa que sea fácil, pero si lo haces de la manera adecuada, los resultados pueden ser beneficiosos para ti e, incluso, para tu jefe y la empresa.

Y lo primero que debes entender, es que los jefes no llegan a ese nivel porque tienen malas ideas. Sin embargo, son humanos y tienen fallas y, al igual que cualquiera de nosotros, no se sienten bien cuando les dicen o se dan cuenta que están equivocados. Por eso, a continuación te dejaremos una lista de 3 formas efectivas que puedes aplicar para decirle a tu jefe que está equivocado, pero de la forma correcta:

1.- Pon el acento en lo positivo. 

No es tan sencillo como que describas las cosas que van bien, luego des las malas noticias y termines con un giro positivo. Ese es un enfoque muy paternalista de cómo dar las malas noticias. Para cualquier jefe, es más efectivo recibir comentarios claros para poder mejorar y eso implica entender tanto los aspectos negativos como los positivos. Esa es la mejor forma de que pueda tener una imagen completa y clara de la situación.

En cambio, cuando te enfocas solo en los riesgos negativos, puedes dar una visión muy pesimista y poco clara de la situación.

2.- Céntrate en objetivos compartidos.

Esto pasa por entender primero que tanto tú como tu jefe trabajan juntos para tener éxito. Al abordar un problema, debes recordarle los objetivos con una acción en particular. También debes procurar concentrar la discusión en objetivos compartidos y siempre defiende tus planteamientos con buenos datos.

Tendrás mayor probabilidad de que tu jefe escuche tu planteamiento, si tienes un argumento sólido que se fundamente en el bien común.

3.- Haz preguntas.

Por lo general, los jefes saben más que tú. Así que antes de señalar cualquier problema, primero asegúrate de tener la razón e intenta comprender toda la situación. Para ello, puedes hacer preguntas a tu jefe, como: ¿están contentos con el resultado? o ¿cómo ven que están funcionando las cosas?

Cuando abres un diálogo y haces preguntas útiles, puedes ayudar a tu jefe a ver que está equivocado, incluso antes de que tenga que decirlo. Y si decides dar malas noticias, debes aprender a dejar espacio para el debate, con preguntas como: ¿estoy equivocado en esto? De esa forma no solo obtendrás más información, sino también disminuirás la posibilidad de comentarios negativos.

Con información de: Inc.com

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