Préstamos a largo plazo: cuando el sueño de emprender se complica 

Evita que tu sueño termine

Prestamos a largo plazo

Los emprendedores tienen en mente sueños grandes, pero cuando aterrizan en la realidad necesitan hacer erogaciones que van más allá de su capacidad adquisitiva. Entonces, viene el dilema ¿a quién le pido prestado? Por sus cabezas, empieza girar la idea si será un familiar o un amigo, el banco o finalmente un prestamista que les otorgue ese monto.  

Comprar una casa, carro o montar un negocio son las principales situaciones que requieren de la solicitud de un préstamo a largo plazo, ya que la disponibilidad de dinero suele superar la realidad económica.  

Muchas veces la familia contribuye a que los sueños se hagan realidad, pero algunas veces no se tiene a alguien a quien solicitarle el dinero. Entonces empieza la travesía de acudir a prestamistas o solicitar un crédito a través de una institución bancaria.  

¿Qué son los préstamos a largo plazo? 

Los préstamos a largo plazo se caracterizan porque la devolución del dinero se realiza en plazos superiores a los 12 meses. Por ser cantidades económicas de importante cuantía se solicitan avales para resguardar que se devuelva el dinero.  

El solicitante de este tipo de préstamos elige una cantidad de cuotas en las que, de acuerdo a su solvencia, se sentirán cómodamente pagando. Además, que con esta modalidad, existe la posibilidad de negociar nuevamente el monto, los intereses para amortizar capital y los plazos de pago.  

Solicitarlos ante un banco 

Todo tiene un aspecto de cuidado. En el caso de las solicitudes con pago extendido debe considerarse que la tasa de interés siempre serán más alta que en el caso de los préstamos rápidos. Asimismo, un banco siempre solicitará más recaudos que puedan constatar ser un cliente totalmente solvente y cumplir con la deuda. 

Para solicitarlos, los usuarios deben ser clientes de una entidad financiera. De lo contrario, deberán abrir una cuenta y consignar todos los documentos requeridos. De ser así, los plazos para aprobación se alargan  y en consecuencia la disponibilidad de dinero para un proyecto puede ocurrir en varios días incluso meses. 

Realidad de los prestamistas 

Contar con un prestamista es tener la ventaja de que la aprobación o rechazo será inmediata y además no será imprescindible la presentación de avales o documentos. Como empresarios, ellos tendrán que conocer cómo se desempeña el flujo de caja en el negocio, ya que así tendrán la seguridad de la devolución del dinero.  

Al ser más transparentes en la negociación, los pagos por concepto de intereses son mucho más altos y los cálculos estarán ajustados a pequeños ciclos por su alto riesgo. Es recomendable su cancelación ante de los 9 meses porque de lo contrario será insostenible para el negocio y se convertirán en los dueños del emprendimiento.  

Préstamo proveniente de un familiar 

La familia siempre será esa primera puerta que tocar, por ende solicitarles un préstamo siempre estará envuelto en un mundo de emociones. En primer lugar, es un compromiso moral que se adquiere de devolver el dinero porque se cree en un proyecto y a pesar de la cercanía es importante que las partes establezcan cómo realmente va a funcionar ese anticipo: el importe, intereses y plazos de pago.  

Desde el punto de vista del familiar que va a prestar el dinero, de acuerdo con eleconomista.es entra en juego ciertos factores, entre ellos: capacidad adquisitiva y riesgos de que pueda cumplir con el pago pautado, si entregar la suma no afecta de manera importante las finanzas personales y por último, pero no menos importante, si se presenta el caso de que la persona no pueda pagar cómo esta decisión afectará el presupuesto familiar.  

Este tipo de empréstitos se basa netamente en la confianza. En ese caso de no estar seguro del pago, es necesario crear una seguridad. En ese caso, muchas personas han optado por incluirse dentro del documento de la empresa como socio para tener participación y lograr recuperar en el tiempo el monto invertido.  

Es importante destacar que en esta opción, defraudar a un familiar o un amigo con no cancelar el monto por cualquier razón es sinónimo de que no podrás contar nuevamente en cualquier emergencia económica que pueda presentarse.  

¿No sabes que opción elegir? 

Ante cada una de las alternativas, es necesario que se evalúe que tan necesario es solicitar un préstamo así como definir las alternativas que cada persona tiene de materializar sus aspiraciones, y en ellas incluir la rentabilidad del negocio para la devolución del monto.  

Sea el banco, familiares o un prestamista, todas presentan importantes beneficios y desafíos, pero en cuestiones de finanzas personales algunas proveen de mayores alternativas de pago para que puedas continuar con tu anhelo. En cualquier opción, visualiza las oportunidades que tienes de devolver el dinero a la persona o institución que confió en tu proyecto.  

Con información de eleconomista.es

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